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viernes, 18 de noviembre de 2011

Trabajo de campo IV de Isabel

Mª Dolores Martínez-Espejo Sanchez. Zona quirúrgica. En: David Armero Barranco. Enfermería Médico-Quirúrgica.  Albacete: Marolea; 2001. p. 1-8.

Zona quirúrgica y  equipo quirúrgico


La zona quirúrgica es un sector del hospital donde se realizan los procedimientos quirúrgicos, y que está formado por, un conjunto de dependencias, estrechamente vinculadas entre sí, para lograr la práctica de la cirugía en condiciones óptimas.
Condiciones que debe reunir una zona quirúrgica
Aislamiento topográfico. Colocando  la zona quirúrgica en una sección terminal del Hospital, obteniendo un lugar aislado del tránsito, privado, rodeado de relativa quietud y limpio, correctamente comunicado con el servicio de Reanimación y de U.C.I., así como de las unidades de hospitalización de cirugía.
Aislamiento microbiológico. Es necesario una provisión de elementos básicos, como agua, ventilación, métodos de recogida de desechos y residuos en el quirófano…etc., independiente del hospital.
Centralizar el equipo. Para conseguir un mayor rendimiento con los menores desplazamiento físico y comodidad del personal que trabaja en esta zona.  
Características de un quirófano
·         Las paredes son lisas recubiertas con material vinílico duro y se limpian con facilidad, no deben ser brillantes y el techo debe tener una loseta acústica (contra ruidos). Deben evitarse las esquinas que preferiblemente serán redondeadas.
·         El color de las paredes es suave, verdoso, azulado, por ser mas relajante para la vista y además sirve para marcar la diferencia entre las zonas limpias y sucias del área quirúrgica.
·         No debe tener ventanas.
·         Las puertas deben ser correderas o abatibles que disminuyan las turbulencias de aire.
·         Armarios empotrados para facilitar su limpieza.
·         Unidades de iluminación en el techo
·         Iluminación ambiental para todo el quirófano.
·         Iluminación central: una lámpara central grande y otra más pequeña llamada lámpara satélite que gira alrededor de la más grande. Instaladas en un punto central.
·         Sistemas de filtración de aire.
·         Presión positiva de aire en cada quirófano es mayor que la de los corredores o pasillos, áreas de lavado y demás estancias de quirófano.
·         Son factores muy importantes la temperatura y la humedad.
·         En el suelo debe existir uniones metálicas para favorecer el desvío a tierra de la electricidad estática que se genera en quirófano.
·         Debe tener un buen sistema de comunicaciones.
En  el quirófano existe un conjunto de funciones y responsabilidades perfectamente definidas y delimitadas, de su conocimiento y comprensión dependen el rendimiento de un quirófano. Estas funciones y responsabilidades las realiza el equipo quirúrgico.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Trabajo de campo III de Isabel

Joseph B. Zwischenberger, Clare Sabage, Manoop S. Bhutani. Esófago. En: Courtney M. Townsend. Tratado de cirugía. 17ª edición. Madrid: Elsevier; 2007. p. 1091-1149.
Perforación esofágica
La perforación esofágica constituye una urgencia, ya que cualquier retraso en la administración del tratamiento reduce la supervivencia. La perforación yatrógena, la perforación espontánea y el traumatismo engloban la gran mayoría de las perforaciones esofágicas. Las técnicas endoscópicas suponen la causa más frecuente de perforaciones esofágicas yatrógenas y la región cricofaríngea se ve afectada más a menudo. Las perforaciones esofágicas leves y distales suelen ser consecuencia de biopsias realizadas para comprobar la presencia de neoplasias malignas o bien de dilataciones. Como causas infrecuentes de perforación esofágica yatrógena se hallan una intubación endotraqueal difícil, es la inserción ciega de una minitraqueotomía, la resección del cáncer de pulmón, la disección ciega del esófago abdominal, las intervenciones en la columna cervical, la tiroidectomía y la intubación paliativa, la colocación de endoprotesis esofágicas o el tratamiento con laser de los tumores esofágicos. El síndrome de Boerhaave (rotura del esófago por distensión) es la forma mas común de perforación espontanea. Las roturas suelen tener lugar en la cara posterior izquierda del esófago inferior y son cinco veces más frecuentes en os varones. El reflujo grave , la ingestión de sustancias causticas y la candidiasis, las infecciones herpéticas y las asociadas a inmunodeficiencias ocasionan también perforaciones patológicas. La destrucción de la pared torácica por una carcinoma puede dar lugar a perforaciones mediastinicas o pleurales. Las perforaciones esofágicas debidas a traumatismos por penetración o contusos suelen ocupar un segunda plano en relación con los daños asociados y su pronóstico es desfavorable cuando no se reconocen.
Los signos y síntomas (dolor, vómitos, hematemesis, disfagia, taquipnea, taquicardia, fiebre, enfisema subcutáneo, crujido mediastinico, hipersonoridad torácica o matidez)  de la perforación esofágica dependen de su causa, localización (cervical, torácica o abdominal) y via de contaminación. El síntoma más frecuente es el dolo, que existe en el 70% a 90% de los pacientes y generalmente indica directamente el lugar de la perforación. La perforación cervical se caracteriza por dolor y rigidez cervicales debido a  que la unión del esófago a las fascias prevertebrales limita la diseminación de la contaminación bucofaríngea. A nivel abdominal, en las perforaciones anteriores existe dolor subxifoideo, mientras que en las posteriores con comunicación con el epiplón menor puede aparecer dolor epigástrico sordo que se extiende hacia la espalda. El dolor retoesternal o torácico intenso situado hacia un lado de la perforación se observa en los casos de perforación torácica. El dolor torácico intenso tras una distensión y la hematemesis caracteriza a las posturas postemeticas.
La etiología, la localización y el intervalo temporal entre la rotura y el tratamiento afectan al pronostico y el control de la perforación esofágica.

Trabajo de campo II Isabel

Alberto de la Guardia Viana, Raúl Montero Arroyo. Anestesia. En: María Paz Mompart García. Enfermería de quirófano. Primera Edición. Madrid: DAE; 2005. p. 129-182.

Anestesia general


Es un proceso controlado y reversible por el cual, mediante una serie de técnicas y medicamentos, se consiguen cinco efectos: hipnosis, amnesia, analgesia, relajación muscular y control fisiopatológico de las funciones vitales. Debido a estos efectos, el paciente se encuentra en una situación en la que es necesario mantener las funciones vitales artificialmente, por lo que debemos vigilar y controlar las posibles alteraciones que puedan producirse durante este período.
Un anestésico general debería producir hipnosis, amnesia, analgesia y relajación muscular. En la actualidad, hay fármacos que cumplen estos requisitos. Sin embargo, la intensidad con la que ejercen estos efectos no es siempre la edecuada. Por esta razón tiende a emplearse la llamada anestesia balanceada, que consiste en la combinación de una serie de fármacos, cada uno de los cuales se utiliza para conseguir un efecto concreto. Por ello se utiliza un inductor, un analgésico, un hipnótico de mantenimiento y un relajante.
Las principales vías de administración de la anestsia general son: inhalatoria, intravenosa, intramuscular y rectal. Las más utilizadas son la intravenosa y la inhalatoria; la rectal está obsoleta y se usa a veces en pediatría.
Desde el punto de vista cronológico, la anestesia general se divide en tres etapas consecutivas: inducción, mantenimiento y recuperación de la anestesia.
Principales complicaciones en la anestesia general
Las complicaciones que pueden aparecer durante una anestesia general son muchas y muy variadas, y pueden darse desde el momento de la obtención de la via venosa hasta el despertar del paciente. Con el fin de entenderlas mejor, se enumeran a continuación las complicaciones  siguiendo las fases de la anestesia general.
·         Complicaciones en la inducción
·         Complicaciones en el mantenimiento
·         Complicaciones en el despertar y traslado

lunes, 14 de noviembre de 2011

Bibliografía VIH y SIDA de Isabel

Suzanne C. Smeltzer, Brenda G. Bare, Tratamiento de pacientes con infección por virus de la inmunodeficiencia humana y síndrome de inmunodecificiencia adquirida. En: Suzanne C Smeltzer. Enfermería Medicoquirúrgica . 10ª Edición. Madrid. Mc Graw Hill; 2007. p. 1704-1740.

Infección por VIH y SIDA


He escogido este libro, porque además de hablar del virus, de sus características y de su modo de infección también habla de los aspectos éticos, que son tan importantes para nuestra profesión. Saber actuar  y no estigmatizar esta enfermedad.

El VIH se transmite en los líquidos corporales que lo contienen, en linfocitos T CD4 infectados o ambos. Dichos líquidos son, entre otros, sangre, líquido seminal, secreciones vaginales, líquido amniótico y leche materna. La transmisión de VIH de madre a hijo puede ocurrir in útero, al momento del parto, por la alimentación al seno materno, pero la frecuencia de transmisión en cada periodo ha sido difícil de establecer. Cualquier comportamiento que resulte en rotura  de la piel o las mucosas incremente la probabilidad de exposición al VIH.
El VIH pertenece a un grupo de virus conocido como retrovirus, los cuales transportan su información genética en forma de ácido ribonucleico, más que desoxirribonucleico.  El VIH consta de una porción central viral que contiene el RNA viral rodeado por una cubierta de glicoproteínas que sobresalen.  
Hasta que no se desarrolle una vacuna eficaz, la prevención de la infección por VIH consiste en eliminar o reducir las conductas de riesgo. Los esfuerzos de prevención primaria por medio de programas educativos eficaces son vitales para el control y la prevención; el VIH no se transmite por contacto causal. Se han iniciado programas educativos eficaces para enseñar al público las prácticas de sexo seguro de modo de disminuir el riesgo de transmitir la infección por VIH a las parejas sexuales. 
Consideraciones emocionales y éticas.
Las enfermeras de cualquier hospital pueden ser llamadas para atender a pacientes con infección por VIH, y al hacerlo se enfrentaran no solo a los retos físicos de esta epidemia sino también a muchas preocupaciones emocionales y éticas, las cuales incluyen el temor al contagio, responsabilidad de proporcionar los cuidados, aclaración de los valores, confidencialidad, etapas de desarrollo de los pacientes y quienes los cuidan y pronósticos desfavorables.
Muchos de los enfermos por VIH son estigmatizados por su forma de comportarse y como dichas costumbres van en contra de los valores religiosos y morales tradicionales hay enfermeras que se oponen a atender a estos pacientes. Por otra parte el personal asistencia siente temor y ansiedad por la posibilidad del contagio a pesar de las enseñanzas sobre el control de la infección y la baja frecuencia de transmisión de la misma. Se debe alentar a las enfermeras a que analicen sus creencias personales y utilicen un proceso de depuración de valores para alejar temas controvertidos.

Bibliografia Quemaduras Isabel

Ángel López González, Elías Rovira Gil. Lesiones producidas por los cambios de temperatura. En: Elías Rovira Gil. Urgencias en enfermería. Tercera Edición. Madrid: Ediciones DAE; 2002. p. 332-352

Quemaduras

He decidido realizar la bibliografía de quemaduras de este libro, ya que clasifica los diferentes tipos de quemaduras, ademasa de valorar la gravedad de estas y prioriza criterios de actuación según el tipo y la gravedad de las quemaduras.

Quemadura es toda lesión local producida por el calor o el frío en cualquiera de sus formas. Son heridas tridimensionales que en principio se manifiestan por su efecto sobre la piel y tejidos provocando su destrucción, y que transcurridas unas horas y según la intensidad térmica, tiempo de exposición, edad y nivel de salud previo, se manifiestan  común una serie de trastornos generales, que pueden afectar a los órganos y sistemas y a su función, determinando el curso evolutivo del proceso.
Los factores de los que depende la gravedad de una quemadura son, la profundidad (condiciona la cicatrización posterior y la afectación de estructuras internas. Su apreciación a veces es difícil. La extensión, otro factor que está relacionado con el peligro de muerte ya que es proporcional a su superficie quemada, por la gran pérdida de líquidos que conlleva. La localización, siendo más grave la quemadura en cara, manos, pies, orificios nasales, y genitales. La edad es otro factor importante ya que a edades extremas son factores de peor pronóstico. A mayor número de años mayor profundidad, mayor tiempo de cicatrización y tratamiento. El compromiso de la función respiratoria: inhalación de humos, hollín o gases tóxicos (monóxido de carbono, cloruro de hidrógeno, etc.) y por último patologías previas como enfermedades cardiovasculares, alcoholismo, etc.
Según su profundidad las quemaduras se clasifican en grados:
Primer grado
Afectan a la epidermis, capa más superficial de la piel, siendo la lesión característica el eritema o enrojecimiento de la zona afectada debido a la vasodilatación capilar. El eritema cura espontáneamente en unos días, originando una descamación pasajera del estrato corneo de la epidermis y dejando una pigmentación mecánica temporal.
Segundo grado
Dérmica superficial
Afectan a la epidermis y al tercio superior de la dermis. Se caracterizan porque el aumento de la permeabilidad vascular hace que el plasma extravasado levante la epidermis, formándose vesículas o flictenas. En caso de romperse dejará al descubierto la epidermis.
Dérmica profunda
Afectan a la totalidad de la dermis. Su cicatrización es más lenta y tórpida. Si no se hacen injertos, quedan cicatrices retráctiles. La flictena tendrá el lecho más pálido y con exudado al estar comprometida la irrigación sanguínea. Son poco dolorosas al haber sido destruidas parte de las terminaciones nerviosas.
Tercer grado
Afectan a todas las capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis) e incluso pueden llegar a afectar a estructuras subyacentes (músculos, nervios, vasos sanguíneos, etc.). Su aspecto irá desde escara blanca y seca hasta color negruzco donde se ven vasos sanguíneos trombosados.
No son dolorosas ya que se destruyen la terminación nerviosos nociceptivas. Curan con cicatriz en el transcurso de meses.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Isabel. Cuestionario VI

Autoexamen y Valoración de las lesiones cutáneas.
Es la revisión regular de la propia piel en búsqueda de tumoraciones anormales o cambios inusuales. Este examen ayuda a encontrar cualquier problema cutáneo sospechoso. Cuanto más temprano se le diagnostique el cáncer de piel, mayor será la probabilidad de curación.
Cuando se esté realizando el autoexamen de piel, busque:
  • Marcas nuevas en la piel (lunares, manchas, cambios en el color, protuberancias).
  • Lunares que han cambiado de tamaño, textura, color o forma.
  • Lunares o lesiones que no sanan o que continúan sangrando.
  • Lunares con bordes desiguales, diferencias en color o falta de lados iguales (simetría).
  • Cualquier lunar o neoplasia que tenga una apariencia muy diferente de otras neoplasias cutáneas.
La regla básica que hay que seguir para realizar un correcto autoexamen de la piel, es la llamada ABCDE, donde se observaran la presencia de nuevos lunares o cambios en los ya existentes:
·         A: Asimetría. Los lunares normales son simétricos. Si observa alguna asimetría consulte al dermatólogo.
·         B: Bordes irregulares. Los lunares tienen bordes regulares. Si observa alguna irregularidad en los bordes, consulte a su dermatólogo.
·         C: Color. Los lunares pueden ser de color claro u oscuro, pero siempre tendrán un tono homogéneo. Si detecta dos o más tonos en un mismo lunar, consulte a su dermatólogo.
·         D: Diámetro. Los lunares tienen un diámetro de <6mm. Si detecta un lunar de más de 6mm, consulte a su dermatólogo.
·         E: Evolución. Se sospecha la aparición de un melanoma cuando se produce alguna anomalía, como sangrado, inflamación, enrojecimiento, endurecimiento, picor, etc. Si aparece uno o más de estos signos, consulte a su dermatólogo.
La valoración, es realizada por la enfermera y en esta etapa se incluyen, datos subjetivos, anamnesis (momento, localización, extensión y diseminación; manifestación, tratamientos realizados y respuesta: si se asocia a la toma de algún medicamento, empleo de sustancias químicas, viajes, etc.), antecedentes familiares y patrones funcionales de M. Gordon.
La descripción de las afecciones cutáneas se realiza observando el tamaño  (1 x2 cm), la forma (regular o irregular), los límites (diseminados, agrupados o confluentes), y la extensión (localizada o generalizada).

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Bibliografía Dermatología de Isabel

Mario Magaña García. Reacciones adversas a la luz solar. En: M. Magaña Lozano. Dermatología. Argentina. 2003. p. 143-149.
REACCIONES DE FOTOSENSIBILIDAD. PRURIGO SOLAR

El término fotosensibilidad significa, reacción patológica a la luz y abarca dos mecanismos de respuesta tisular: fototoxicidad y fotoalergia.
La fototoxicidad es muy común ya que cualquier individuo puede desarrollarla si es expuesto a la intensidad de luz adecuada y por  tiempo suficiente; se caracteriza clínicamente por eritema, edema, hiperpigmentación y descamación; el periodo de latencia es de minutos a horas, e histopatológicamente hay poca o nula reacción inflamatoria con mínimos cambios epidérmicos, o de edema intra- e intercelular con necrosis y/o ampolla si la vía ha sido directa o por contacto.
La foto alergia es poco común, ya que no cualquier individuo puede desarrollarla, dado que se requiere susceptibilidad personal para llevarla a cabo, pues debe montarse una respuesta inmune; por lo tanto, el periodo de latencia es mayor de dos días y clínicamente se expresa por síndrome urticariano o aspecto eccematoso; Histopatológicamente hay una intensa reacción inflamatoria superficial y medio o profunda, con linfocitos y eosinofilos, así como cambios epidérmicos de intensa espongiosis con ampollamiento.
El prurigo solar, también conocido como prurigo actínico, representa una reacción anormal de la piel, conjuntivas y labios orales a la luz solar, particularmente dentro del espectro de la luz ultravioleta de onda media y larga, caracterizado por la presencia de pápulas pruriginosas en la piel de la cara, “V del escote”  o zona supraesternal, partes externas de brazos, antebrazos y dorso de las manos, excepcionalmente afecta otras zonas, como el tronco y está determinado por factores inmunogenéticos.
El tratamiento del PS tiene dos aspectos; el primero es la educación del enfermo, en el sentido de darles una explicación breve y sencilla sobre la naturaleza de la enfermedad y como protegerse del sol. Evitarlo en la medida de los posible, principalmente entre las 11 y las 16h del día, usar anteojos de buena calidad contra el sol. El pelo deberá usarse sobre la frente y sobre las orejas, utilizar ropa que cubra las extremidades lo máximo posible.
El segundo aspecto es el uso de medicamentos tanto de uso tópico como de administración oral. Entre los primeros están las pantallas o filtros solares.


Bibliografía paciente terminal de Isabel

A.Martín Zurro, J.F. Cano Pérez. El enfermo terminal. En: A. Martín Zurro, J.F. Cano Pérez. Atención primaria. Segunda edición. Madrid: ELSEVIER; 2005. p.753-763.

El enfermo terminal
He escogido este libro porque numera objetivos y bases de la terapéutica terminal, así como los distintos síntomas del enfermo terminal. Así mismo propone como poder atender a éste y a su familia en la fase de agonía o fase terminal del proceso. Conocer y llevar a la practica la empatía y la escucha activa, así como facilitar la verbalización por parte de la familia y del propio paciente las inquietudes, los miedos y sentimientos. Estar con ellos hasta el final.
Los síntomas de los enfermos terminales presentan diversas características, son múltiples, intensos - a medida que avanza la enfermedad, aumenta la intensidad de los síntomas requiriéndose altas dosis de calmantes para poder paliarlos-, son cambiantes y multifactoriales,-se relacionan con causas distintas, el vómito por ejemplo puede ser debido a múltiples causas como obstrucción intestinal, metabólicas, etc.-.
Ano de los síntomas más característicos del enfermo terminal es el dolor, que se considera una respuesta neurofisiológica muy compleja. Se ha hecho posible su análisis gracias a enfermos con cáncer y dolor quienes han hecho una descripción común de síndromes dolorosos comunes, estos pueden clasificarse en tres categorías. Dolor por invasión tumoral directa, dolor relacionado con la terapéutica o diagnostico del cáncer y dolor no relacionado con el cáncer o su terapéutica.
El tratamiento farmacológico del dolor se realiza con analgésicos mezclados o no con adyuvantes. La OMS propuso un control de los analgésicos por medio de una escala llamada “escalera analgésica” que tiene tres peldaños. Se comienza en el primer peldaño, se administran analgésicos no opiáceos, a mayor dolor se pasa al segundo escalón donde se administran opiáceos débiles  si el dolor aumenta se pasará al tercer escalón, en el cuál se administran opiáceos potentes. En todos estos, se administrarán si se desea adyuvantes.
En los últimos días del paciente es muy importante una buena comunicación. Esta es imprescindible para la creación de un clima relacional, que se pretende que sea terapéutico, entre el equipo  y el enfermo-familia. La facilitación de la expresión emocional, con una escucha activa, mostrando disponibilidad y empatía, constituye el marco donde el familiar podrá canalizar su dolor emocional y donde construirá la confianza necesaria para comunicar y aliviar cualquier aspecto de su sufrimiento emocional.
La educación de la familia es muy importante ya que la familia necesita educación en el “que decir” y “como estar” con el enfermo. La expresión de la tristeza y de la angustia pueden dar lugar a momentos difíciles para ambos, pero, si consiguen comunicarse el acercamiento emocional es inmediato y constituye una fuente importante de apoyo mútuo.

martes, 1 de noviembre de 2011

Cuestionario V de Isabel

1.       ¿ Qué es un paciente terminal?
Un paciente terminal, se refiere a una persona con una enfermedad en fase avanzada con un pronóstico de vida inferior a 6 meses, que no tiene tratamiento específico curativo o con capacidad para retraer la evolución y por ello conlleva a la muerte en tiempo variable. El paciente presenta numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes.
La enfermedad terminal presenta gran impacto sobre el paciente y la familia de estos.  
2.       ¿Qué son los cuidados paliativos?
El cuidado paliativo se define como el cuidado activo y total de las enfermedades que no tienen respuesta al tratamiento curativo, con el objeto de conseguir la mejor calidad de vida posible controlando los síntomas físico- psíquicos y las necesidades espirituales y sociales de los pacientes. Los aspectos que han de tratarse son el alivio del dolor y otros síntomas, no alargar ni acortar la vida, dar apoyo psicológico, social y espiritual, reafirmar la importancia de la vida, considerar la muerte como algo normal, proporcionar sistema de apoyo para que la vida  sea lo más activa posible y dar apoyo a la familia durante la enfermedad y el duelo.
3.       ¿Síntomas del paciente terminal?
Los síntomas del enfermo terminal son el dolor, nauseas y vómitos, anorexia, estreñimiento, caquexia, disnea, tos, hipo, respiración estertorosa, inquietud y agitación y problemas urinarios.

Trabajo de campo de Isabel

Marta Yepes Temiño. Enfermedades del esófago: Acalasia. En: Esperanza Rayón. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica Volumen I. Madrid: Editoral Síntesis; p.177-187.
Enfermedades del esófago: Acalasia
He escogido este libro porque describe muy bien esta enfermedad,  explica en que consiste, las posibles causas, etc. Además habla del tratamiento farmacológico, quirúrgico y las técnicas más usadas para paliar los síntomas de esta enfermedad.
La acalasia  es un trastorno primario de la motilidad esofágica que afecta a la musculatura lisa del esófago. Es una enfermedad de causa desconocida, aunque se han elaborado diferentes hipótesis etiológicas que han implicado distintos factores, como infecciones, déficit vitamínico, toxinas, etc.
Esta patología se caracteriza por la incapacidad del EEI (esfínter esofágico inferior), para relajarse con normalidad en el proceso de la deglución que coexiste con la ausencia de un peristaltismo efectivo ene l cuerpo del esófago. Se ha demostrado que la fase fisiopatológica de este mecanismo consiste en la degeneración y disminución del número de células ganglionares del plexo de Auerbach, que inerva la musculatura lisa de los dos tercios inferirores del esófago.
En condiciones normales la actividad motora del esófago está coordinada a través de los plexos de Auerbach, produciéndose una relajación del EEI cuando el peristaltismo progresa a lo largo del esófago.
En condiciones normales la actividad motora del esófago está coordinada a través de los plexos de Auerbach, produciéndose una relajación del EEI cuando el peristaltismo progresa a lao largo del esófago. Si el EEI no a se relaja, los alimentos y los líquidos se van acumulando en el esófago hasta que el incremento de la presión hidrostática supera la resistencia del esfínter, permitiendo el paso de pequeñas cantidades de alimentes y líquidos al estómago.
En resumen, la acalasia se caracteriza desde el punto de vista fisiopatológico, por dos alteraciones motoras fundamentales. La relajación incompleta del EEI tras la deglución y la ausencia de peristaltismo eficaz en el cuerpo esofágico. Ambas anomalías determinan el estancamiento de los alimentos en el esófago y la dilatación progresiva d este lo que provoca la mayor parte de los síntomas y de las complicaciones de la enfermedad.
No existe tratamiento médico ni quirúrgico que permita recuperar la actividad motora normal de esófago en pacientes con acalasia; solamente se puede actuar sobre el EEI para disminuir su presión aumentada y favorecer el paso del bolo alimenticia  al estomago.
La técnica quirúrgica empleada para el tratamiento de la acalasia se denomina miotomia de Heller y consiste en la sección longitudinal de EEI por laparotomía o laparoscopia.
Los enfermos miotomizados, debido a una debilitación excesiva del esfínter, pueden presentar reflujo gastroesofágico con esofagitis y en ocasiones derivar a una estenosis esofágica o con disfagia mecánica. Por este motivo se suele completar la miotomia con una técnica quirúrgica antirreflujo; en su defecto habrá que administrar tratamiento farmacológico antirreflujo.  
Otro tratamiento de elección para la acalasia es la dilatación neumática forzada, se realiza mediante la utilización de una sonda provista de un balón neumático hinchable que se introduce bajo control endoscópico hasta el EEI, donde se insufla a una presión y durante un tiempo que puede variar en función de las características del dilatador y del paciente.

domingo, 16 de octubre de 2011

Bibliografía Tumor Isabel (10/10/11)

Mª Jesús Narvaiza Solís.  El paciente oncológico. Generalidades. En: Esperanza Rayón. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. España: Editorial Sintesis; 2001. P. 574-615.
Me he querido centrar en el paciente oncológico, más que en el proceso cancerígeno, por ello he escogido este libro.
En él se habla de las repercusiones que el  proceso neoplásico tiene sobre el paciente, junto con la acción tóxica de la radioterapia y la quimioterapia utilizadas con pautas terapéuticas agresivas para erradicar las células malignas, dan lugar a diversos problemas en los enfermos que afectan tanto al área biológica como a las áreas psíquica, afectiva y social. De hecho existe un riesgo potencial o real de desarrollar serias complicaciones que amenazan la vida del paciente.
Dentro de los problemas del área biológica se diferencia las alteraciones que se producen en diversos patrones funcionales, entre ellos me he centrado en dos - alteración del patrón actividad-ejercicio y  alteración del patrón cognitivo-perceptual -.
En el patrón actividad ejercicio, hay que tener en cuenta el momento evolutivo del proceso oncológico.  También es importante valorar como puede influir la radioterapia y la quimioterapia en este patrón, ya que se verán afectados determinados procesos fisiológicos. Tales como manifestaciones de anemia (cefalea, palidez, mareos y astenia), manifestaciones de procesos respiratorios, etc.
Todo esto va a evolucionar a una intolerancia a la actividad. Por ello debemos de crear una serie de intervenciones para mejorar este patrón. Como por ejemplo , promocionar el descanso, planificar actividades según el estado del paciente y varias intervenciones dedicadas a la educación.
En cuanto al patrón cognitivo perceptual, en el paciente oncológico existe a menudo una situación de incomodidad o de franco dolor que dificulta el reposo y el sueño.  Las factores que influyen son síntomas físicos como disnea, nauseas, vómitos, etc. Síntomas psicológicos como ansiedad, miedo, etc. Y especialmente el dolor.
Ante esto podemos determinar una serie de actividades para mejorar el bienestar como masaje dorsal relajante, postura cómoda, ambiente tranquilo.  Evitar el dolor mediante medicación analgésica y muy importante educar al paciente y a su familia sobre medidas de control y alivio del mismo.
Aparte de verse alterados diversos patrones funcionales, la propia enfermedad neoplásica afecta profundamente la vida por la relación neoplasia- muerte. De manera que el propio proceso es causa suficiente para influir considerablemente en el enfermo y en su familia y exige una adaptación por su parte.
Los problemas que puedan surgir son variados y depende del  la personalidad de cada paciente y de su entorno familiar, social , etc.

viernes, 7 de octubre de 2011

Bibliografía heridas de Isabel (03/10/11)

Lourdes Chocarro González. Principios del cuidado de las heridas.  En: Lourdes Chocarro González/ Carmen Venturini Medina . Procedimientos y cuidados en enfermería Médico-Quirúrgica. Madrid: ELSEVIER; 2006. p. 85-100.

Este libro hace una definición de  tres términos muy importantes, que son la base a la hora de conocer este extenso tema de heridas.
En primer lugar define traumatismo como una lesión producida por un agente físico, químicos o mecánico que puede ser accidental o bien intencionada. Cuando los traumatismos son cerrados hablamos de contusiones, en cambio, cuando son abiertos se denominan heridas.
Por  tanto, podemos definir herida como la presencia de una solución de continuidad de la piel  y/o mucosas producida por un agente físico, químico o mecánico. Toda herida se caracteriza por los síntomas de hemorragia, dolor y separación de bordes. Si una lesión se abre de dentro hacia fuera se denomina úlcera.
También hace mención al proceso de curación o cicatrización de las heridas, que se puede resumir en dos: Cicatrización y Epitelización.  Ambas fases se subdividen en otras.
La fase de cicatrización se subdivide en  la fase catabólica o desasimilativa  esta fase comienza al momento de haberse producido el daño. En ella tienen lugar dos importantes procesos, el destructivo y el inflamatorio.  Esta fase puede durar hasta seis días. Su objetivo es limpiar la herida , por lo que el organismo pone en marcha diversos mecanismos para liberarse de tejidos necrosados y desvitalizados.  Podemos afirmar que esta fase comienza con el proceso inflamatorio, que presenta los signos de rubor, tumor, calor y dolor. El periodo de destrucción se entrecruza con el de inflamación y aparece a las 24 horas del traumatismo.
Otra de las fases de la cicatrización es la fase anabólica, asimilativa o de granulación. Esta fase comienza al tercer o cuarto día de haberse producido la lesión. Y puede llegar a durar meses. En este momento es cuando empieza el autentico relleno de la zona. Se forman nuevos vasos que aportaran oxigeno necesario para el desarrollo del tejido de granulación. Se repararan así los tejidos desde lo más profundo hasta la superficie.
La tercera y última fase de la cicatrización es la llamada fase de contracción. En esta fase los bordes de la herida empiezan a aproximarse por fuerza centrípeta. Se produce gracias a unos fibroblastos diferenciados que tienen capacidad contráctil.
La fase de epitelización es la segunda  y última fase del proceso de curación. Consiste en el crecimiento de epitelio desde los bordes cubriendo toda la superficie de granulación. La característica de las células epiteliales es que tienen una intensa actividad de mitosis y de desplazamiento para elaborar el manto cutáneo que actuara de barrera frente a agresiones externas. La fase de maduración y remodelación está comprendida en esta fase, aquí las células se reorientan y maduran para adquirir la resistencia oportuna que impida la dehiscencia o apertura de los bordes de la herida.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Cuestionario IV de Isabel (03/10/11)

Cuestionario IV
1.       ¿Qué es un traumatismo? ¿Y una herida? ¿Y una contusión?
Un traumatismo es una lesión producida por una agente físico, químico o mecánico. Puede ser intencionada o accidental.
Una contusión es un traumatismo cerrado, es decir, no hay afectación de la piel.
Una herida es la presencia de una solución de continuidad de la piel y/o mucosas producida por una agente físico, químico o mecánico. Toda herida se caracteriza por los siguientes síntomas: hemorragia, dolor y separación de bordes.
2.       Características clínicas de las heridas.
Las manifestaciones clínicas de una herida son hemorragia, dolor y separación de bordes. Estas tres manifestaciones se darán siempre y cuando las características, la gravedad y la zona en la que se produzca la herida lo permitan.
1.       Dolor. Es debido a la afectación de la estructura nerviosa vecina a la herida. La intensidad del dolor va a depender de la localización, la complejidad y el umbral del dolor.
2.       Separación de bordes. Va a determinar la profundidad de la herida. En heridas profundas hay mayor separación. Podremos determinar la dirección de la herida respecto a las líneas de Langer.  
3.       Hemorragia. Será mayor o menor según los vasos afectados y puede ser interna o externa.

3.  Diferenciar entre fases de cicatrización y tipos.
Las fases de cicatrización es un proceso complejo que consta de dos etapas que se producen de manera consecutiva hasta que se han reparado los tejidos.  Las dos fases son : Cicatrización y Epitalización. Cada una de estas fases se subdividen en mas etapas.
Y los tipos de de cicatrización son tres, cicatrización por primera, por segunda y por tercera intención.
La cicatrización por primera intención, es el cierre primario espontáneo, se produce en las heridas muy superficiales, con bordes limpios y poco evolucionadas en el tiempo. En las heridas más profundas donde existe una clara separación de bordes, es necesario suturar la herida para conseguir un cierre primario. En ambos casos el proceso de la cicatrización se hara con bordes aproximados. Se caracteriza por ser un proceso rápido y los bordes quedan bien confrontados.
La cicatrización por segunda intención, es mas compleja, se realiza en heridas infectadas en las que se ha perdido mucho tejido, lo que impide la aproximación correcta de los bordes. Por tanto la cicatrización tiene lugar con los bordes separados que progresivamente se irán aproximando.  Todo el proceso de curación se desarrolla a la vista. La cicatriz es de mayor tamaño.
Y por último la de tercera intención, que es una combinación de las anteriores. Se trata de una sutura primaria retardada, se deja abierta en las primeras fases de cicatrización y después se cierra quirúrgicamente para completar la cicatrización.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bibliografía: infección isabel (26/09/11)

Infección.  Respuesta inmune
Infección, “el proceso que produce alteraciones funcionales debido a la presencia de un microorganismo” es así como este libro define este proceso. También menciona los tres elementos necesarios para que se desarrolle la infección, una fuente e microorganismos, un huésped susceptible y un medio de transmisión.
Para que una persona desarrolle una infección ha de entrar en contacto con un patógeno. La capacidad del sistema inmunitario es determinante para evitar las infecciones, de forma que el riesgo será mayor a idéntica exposición si el sistema defensivo está disminuido.
Los trastornos inmunológicos se producen cuando la respuesta inmunológica no funciona adecuadamente. Las alteraciones inmunológicas tienen lugar en una amplia variedad de enfermedades. En algunos trastornos la base inmunológica es clara, como en las alergias y en las enfermedades por inmunodeficiencia, mientras que en otros, la función de la respuesta inmunológica como agente causal está peor documentada.
Este libro se centra en el sistema inmunológico, y explica que sirve para proteger al organismo de la invasión de células extrañas y sustancias dañinas.  He escogido esta bibliografía porque explica la respuesta inmunológica específica y la inespecífica y me parece muy interesante nombrarlas.
Respuesta inespecífica
Ciertas células y proteínas de la sangre y los tejidos responden de la misma forma a las sustancias extrañas o a las células dañadas de huésped, sin importar el tipo de invasión o destrucción celular. El resultado de este proceso es el proceso inflamatorio defensivo, debido a que quedan en libertad una serie de mediadores responsables del mismo. Como consecuencia   de la actuación de los mediadores químicos se produce una seria de modificaciones vasculares, con aumento de la permeabilidad vascular: se dilatan las arteriolas y se abren nuevos lechos capilares, con lo que aumenta la temperatura local y se produce enrojecimiento.
Las células clave de esta respuesta inmunológica son los fagocitos y los monocitos.
Respuesta específica
Esta respuesta está diseñada para reconocer y actuar en contra de las moléculas extrañas específicas llamadas antígenos. El antígeno estimula la producción de anticuerpos o de células. Estos se combinan con los antígenos para inactivas o destruir el agente extraño. Existen dos tipos de respuestas inmunológicas específicas, la inmunidad mediada por células y la inmunidad humoral.

Barbara C. Long, Wilma J. Phipps, Virginia L. Cassmeyer. Enfermería Mosby 2000 Medico-quirurgica**.Tercera edición. Mexico : Harcourt Brace ; 2008.

Cuestionario III Isabel (26/09/11)

Cuestionario III

Rutina postoperatoria
El postoperatorio es el periodo de recuperación de las funciones vitales afectadas por el acto anestésico que se inicia en el momento en que finaliza el acto quirúrgico y en el que se incluyen una serio de actividades encaminadas a llenar las necesidades físicas y psíquicas del enfermo.
El paciente tras ser operado es trasladado a la sala de despertar, allí se lleva a cabo el postoperatorio inmediato, que es el periodo de recuperación que sigue a una anestesia, comprendido entre el final del acto técnico que ha precisado la anestesia y el final de los efectos de los fármacos utilizados.
En la sala UCPA la enfermera realizara una evaluación de la actividad, respiración, circulación, consciencia y coloración del paciente. Tras esto seguirá la rutina postoperatoria, que es la oxigenoterapia, la medicación, registro de las constantes vitales  y pedir al paciente que respire profundamente y que se mueva si es posible. También se pasaran los líquidos intravenosos prescritos. Si durante la estancia en el postoperatorio inmediato no se ha producido ninguna complicación, será dado de alta al postoperatorio diferido el cual se realiza en planta.
Cinco actividades de enfermería preoperatorias
Las actividades que se realizan en el preoperatorio, que son competencia de la enfermera, son:
En primer lugar tras haber realizado la valoración, diagnósticos enfermeros y el plan de cuidados pertinente, se realiza la preparación física como preparar la piel, el intestino y las pruebas de laboratorio. Por otro lado se realiza un plan de enseñanza donde se le impartirán unos ejercicios que tendrá que realizar en el postoperatorio. Le informaremos de la visita preanestésica y  nos cercioraremos de que ha firmado el consentimiento informado.
Complicaciones postoperatorias inmediatas
Las complicaciones que se pueden producir en la sala de despertar son complicaciones respiratorias – obstrucción de las vías respiratorias, hipoxemia, hipoventilación e hipercapnia- , complicaciones circulatorias, - hipotensión, hipertensión, arritmias- y también dolor y agitación postoperatorios, nauseas y vómitos, hipotermia y escalofríos, complicaciones renales y hemorrágicas.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Cuestionario I de Isa (19/09/11)

Cuestionario I


¿Qué es enfermería médico- quirúrgica?
Se define como la enfermería del adulto que proporciona al personal enfermero los conocimientos técnicos, teóricos y prácticos que le permiten abordar de forma adecuada y efectiva las alteraciones de salud médico-quirúrgicas  en sus diferentes áreas de asistencia y prevención.
¿Qué es paciente medico?
Una persona con una alteración fisiológica o con riesgo de desarrollarla,  y que necesita ser tratado por un especialista mediante medicación.
¿Qué es un paciente quirúrgico?
Persona con una alteración fisiológica, que no puede ser paliada mediante medicación convencional, por lo que es necesario que sea trasladado a una unidad quirúrgica para que sea intervenido por un profesional sanitario.
Examen de la cabeza a los pies
Corresponde a una de las etapas de la valoración, se suele realizar tras haber hecho una serie de preguntas al paciente que nos sirvan para centrarnos en el problema potencial o real. Se realiza un examen físico de la cabeza a los pies, observando el estado de la piel si posee lesiones, hematomas, ulceras, etc.  Se observa la simetría de la cara, se ausculta el región dorsal y lateral así como la columna vertebral y auscultación pulmonar. Se realiza una palpación del abdomen  y  el tórax para comprobar el ritmo respiratorio. A medida que va recogiendo toda la información, empieza a entender el área o áreas funcionales que están alteradas y de forma gradual se perfila el estado de salud del paciente y se puede obtener el diagnostico enfermero correspondiente. 

bibliografía isabel (19/09/11)

                       El proceso de enfermería es una marco de referencia para la resolución de problemas en cinco etapas, entre ellas la valoración, en la cual me centro.  En este libro se describen dos valoraciones, una inicial y otra final.
Es importante destacar que la valoración no es un proceso que se realice “una sola vez”, sino que es una actividad continua.
                       Con esta pequeña introducción me centro en  el  proceso más importante, a mi juicio, del proceso de enfermería.  He escogido este libro para tener una referencia de la valoración ya que expresa muy bien el significado de esta.
                       El proceso de valoración, no es uno más sino que con éste establecemos el primer contacto paciente-enfermero, que puede ser crucial para una buena relación. Para ello hay que tener en cuenta una serie de condiciones, ya que la valoración no es un proceso fácil. Esta que incluye diversas acciones como la recolección de información proveniente de otras fuentes, ya sea la familia, los amigos, expedientes de enfermería actuales o previos, expedientes de otros profesionales de la salud.
                      La fuente más importante será el paciente aunque no siempre va a ser fácil obtener toda la información por ello será necesario consultar las anteriormente citadas.
Este libro me ha parecido muy interesante ya que menciona las habilidades que tiene que poseer o llegar a alcanzar un profesional de enfermería para realizar correctamente una valoración inicial al paciente.
Algunas de estas habilidades son la escucha activa, que es una de las características más importantes de la entrevista de valoración ya que es la capacidad de la enfermera de escuchar al paciente, pero no solo eso sino que el paciente tiene que notar un “feedback “ o retroalimentación por parte de la enfermera y viceversa.
                        La observación es otra de las habilidades, es muy importante ya que va a permitir a la enfermera recoger  una gran cantidad de información. Tal como física, si el paciente se encuentra cianótico o si tiene buen estado de higiene, si tiene hematomas, etc. O sobre los estados de ánimo del mismo, si esta alicaído, triste, relajado, nervioso, etc.
                       A mi juicio la más importante junto a la escucha activa, es la exploración física. Esta nos va ha permitir un juicio acerca  de los síntomas.  En primer lugar se realizará una valoración general que consistirá en recoger información básica del paciente como es el peso, la altura, las constantes vitales, la edad aparente, el estado nutricional, etc. Tras esta se suele realizar una valoración más focalizada dependiendo de lo que el paciente y las fuentes nos hayan aportado. Según esto nos centraremos en un aparato u otro. Los aparatos que son valorados son el     tegumentario, el aparato cardiovascular, el respiratorio y el gastrointestinal.



Richard Hogston, Barbara A. Marjoram. Fundamentos de la práctica de Enfermería. Tercera edición. Mexico : McGraw-Hill ; 2008.

Cuestionario II Isabel (19/09/11)

Cuestionario II

Nombra tres elementos del examen pies cabeza.
En primer lugar el estado de la piel, palpación del abdomen y torax.
Explica uno de ellos.
Exploración abdominal
Para realizar esta exploración el paciente se tiene que tumbar  boca arriba, sin almohada, respirando tranquilamente y las piernas ligeramente flexionadas. Se pregunta si tiene dolor, la zona o punto donde más le duele y si irradia hacia algún lugar. Es importante averiguar si el dolor es mas intenso cuando come, cuando vomita o defeca.
Se comienza a palpar suavemente todo el abdomen aumentado progresivamente la presión.
El abdomen puede estar blando o duro, pueden aparecer puntos de dolor y apreciarse bultos o masas.

¿Cómo realizarías la valoración a un paciente?
La valoración es el primer paso del proceso de enfermaría. Desde un punto de vista práctico la valoración del paciente debe realizarse siguiendo tres fases o pasos sucesivos, en primer lugar reunir la información básica inicial sobre la persona, preferentemente, de la entrevista y de la documentación clínica. En segundo lugar, determinar el foco que requiere la atención del profesional sanitario para la recogida de datos  y centrarse en el.  Por último,  completar la valoración con datos generales y con una mayor profundidad con el fin de contemplar de un modo integral al paciente.
Los procedimientos para la recogida de datos de valoración abarcaran la entrevista, la exploración física y las pruebas diagnosticas.