lunes, 14 de noviembre de 2011

Bibliografía VIH y SIDA de Isabel

Suzanne C. Smeltzer, Brenda G. Bare, Tratamiento de pacientes con infección por virus de la inmunodeficiencia humana y síndrome de inmunodecificiencia adquirida. En: Suzanne C Smeltzer. Enfermería Medicoquirúrgica . 10ª Edición. Madrid. Mc Graw Hill; 2007. p. 1704-1740.

Infección por VIH y SIDA


He escogido este libro, porque además de hablar del virus, de sus características y de su modo de infección también habla de los aspectos éticos, que son tan importantes para nuestra profesión. Saber actuar  y no estigmatizar esta enfermedad.

El VIH se transmite en los líquidos corporales que lo contienen, en linfocitos T CD4 infectados o ambos. Dichos líquidos son, entre otros, sangre, líquido seminal, secreciones vaginales, líquido amniótico y leche materna. La transmisión de VIH de madre a hijo puede ocurrir in útero, al momento del parto, por la alimentación al seno materno, pero la frecuencia de transmisión en cada periodo ha sido difícil de establecer. Cualquier comportamiento que resulte en rotura  de la piel o las mucosas incremente la probabilidad de exposición al VIH.
El VIH pertenece a un grupo de virus conocido como retrovirus, los cuales transportan su información genética en forma de ácido ribonucleico, más que desoxirribonucleico.  El VIH consta de una porción central viral que contiene el RNA viral rodeado por una cubierta de glicoproteínas que sobresalen.  
Hasta que no se desarrolle una vacuna eficaz, la prevención de la infección por VIH consiste en eliminar o reducir las conductas de riesgo. Los esfuerzos de prevención primaria por medio de programas educativos eficaces son vitales para el control y la prevención; el VIH no se transmite por contacto causal. Se han iniciado programas educativos eficaces para enseñar al público las prácticas de sexo seguro de modo de disminuir el riesgo de transmitir la infección por VIH a las parejas sexuales. 
Consideraciones emocionales y éticas.
Las enfermeras de cualquier hospital pueden ser llamadas para atender a pacientes con infección por VIH, y al hacerlo se enfrentaran no solo a los retos físicos de esta epidemia sino también a muchas preocupaciones emocionales y éticas, las cuales incluyen el temor al contagio, responsabilidad de proporcionar los cuidados, aclaración de los valores, confidencialidad, etapas de desarrollo de los pacientes y quienes los cuidan y pronósticos desfavorables.
Muchos de los enfermos por VIH son estigmatizados por su forma de comportarse y como dichas costumbres van en contra de los valores religiosos y morales tradicionales hay enfermeras que se oponen a atender a estos pacientes. Por otra parte el personal asistencia siente temor y ansiedad por la posibilidad del contagio a pesar de las enseñanzas sobre el control de la infección y la baja frecuencia de transmisión de la misma. Se debe alentar a las enfermeras a que analicen sus creencias personales y utilicen un proceso de depuración de valores para alejar temas controvertidos.

Bibliografia Quemaduras Isabel

Ángel López González, Elías Rovira Gil. Lesiones producidas por los cambios de temperatura. En: Elías Rovira Gil. Urgencias en enfermería. Tercera Edición. Madrid: Ediciones DAE; 2002. p. 332-352

Quemaduras

He decidido realizar la bibliografía de quemaduras de este libro, ya que clasifica los diferentes tipos de quemaduras, ademasa de valorar la gravedad de estas y prioriza criterios de actuación según el tipo y la gravedad de las quemaduras.

Quemadura es toda lesión local producida por el calor o el frío en cualquiera de sus formas. Son heridas tridimensionales que en principio se manifiestan por su efecto sobre la piel y tejidos provocando su destrucción, y que transcurridas unas horas y según la intensidad térmica, tiempo de exposición, edad y nivel de salud previo, se manifiestan  común una serie de trastornos generales, que pueden afectar a los órganos y sistemas y a su función, determinando el curso evolutivo del proceso.
Los factores de los que depende la gravedad de una quemadura son, la profundidad (condiciona la cicatrización posterior y la afectación de estructuras internas. Su apreciación a veces es difícil. La extensión, otro factor que está relacionado con el peligro de muerte ya que es proporcional a su superficie quemada, por la gran pérdida de líquidos que conlleva. La localización, siendo más grave la quemadura en cara, manos, pies, orificios nasales, y genitales. La edad es otro factor importante ya que a edades extremas son factores de peor pronóstico. A mayor número de años mayor profundidad, mayor tiempo de cicatrización y tratamiento. El compromiso de la función respiratoria: inhalación de humos, hollín o gases tóxicos (monóxido de carbono, cloruro de hidrógeno, etc.) y por último patologías previas como enfermedades cardiovasculares, alcoholismo, etc.
Según su profundidad las quemaduras se clasifican en grados:
Primer grado
Afectan a la epidermis, capa más superficial de la piel, siendo la lesión característica el eritema o enrojecimiento de la zona afectada debido a la vasodilatación capilar. El eritema cura espontáneamente en unos días, originando una descamación pasajera del estrato corneo de la epidermis y dejando una pigmentación mecánica temporal.
Segundo grado
Dérmica superficial
Afectan a la epidermis y al tercio superior de la dermis. Se caracterizan porque el aumento de la permeabilidad vascular hace que el plasma extravasado levante la epidermis, formándose vesículas o flictenas. En caso de romperse dejará al descubierto la epidermis.
Dérmica profunda
Afectan a la totalidad de la dermis. Su cicatrización es más lenta y tórpida. Si no se hacen injertos, quedan cicatrices retráctiles. La flictena tendrá el lecho más pálido y con exudado al estar comprometida la irrigación sanguínea. Son poco dolorosas al haber sido destruidas parte de las terminaciones nerviosas.
Tercer grado
Afectan a todas las capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis) e incluso pueden llegar a afectar a estructuras subyacentes (músculos, nervios, vasos sanguíneos, etc.). Su aspecto irá desde escara blanca y seca hasta color negruzco donde se ven vasos sanguíneos trombosados.
No son dolorosas ya que se destruyen la terminación nerviosos nociceptivas. Curan con cicatriz en el transcurso de meses.

TRABAJO DE CAMPO 4 MARINA

BIBILIOGRAFÍA

Peter C. Pairolero, Víctor F. Trastek y Thomas A. Miller. Esófago y hernias diafragmáticas. Principios de cirugía. 5ª Edición. México, D F: Interamericana; 1991.p. 981-1031.

LESIONES ESOFAGICAS DIVERSAS

Para la realización de la última bibliografía del trabajo de campo, me he ayudado por el libro “Principios de cirugía”, y en concreto del apartado que en él se encuentra titulado “Lesiones esofágicas diversas”. Dentro de estas nos encontraremos con las que siguen: Síndrome de Plummer-Vinson, Síndrome de Mallory- Weiss y Fistula adquirida.

El síndrome de Plummer- Vinson, fue descubierto por  Paterson y Kelly en 1919. Suele darse en mujeres, desdentadas de edad media dedos de la mano en forma de cuchara y uñas frágiles, así como un antecedente crónico de anemia  y disfagia. El dato común de anemia ferropenica ha dado lugar a que determinados autores opten por emplear el término; disfagia sideropenica. Se ha demostrado como causa una deficiencia alimentaria y el trastorno responde bien al tratamiento con hierro y a la dilatación forzada de la membrana.

En 1929, Mallory- Weiss informaron sobre 15 casos de hemorragia gastrointestinal consecutiva a vomito repetido. El mecanismo de las laceraciones es similar al que interviene en el desarrollo de la perforación espontanea del esófago, es decir, debido al vomito forzado con el cardias o el esófago cerrados. El diagnostico temprano se facilita con los estudios radiográficos para descartar la posibilidad de otras lesiones así como le examen endoscópico. La hemorragia puede cesar con el tratamiento conservador, pero si esta persistiera se debería llevar a cabo la exploración quirúrgica.

Por último la Fistula adquirida, es debida a que a veces se desarrolla una comunicación fistulosa entre el esófago y la parte inferior de las vías respiratorias que requiere tratamiento. Otros sitios donde puede ocurrir la comunicación fistulosa son en la aorta, la vena cava y el corazón. La causa mas común de fistulas adquiridas es el cáncer. Es típico que en una fistula entre el esófago y el árbol traqueobronquial produzca tos cuando se introducen líquidos o alimentos. El tratamiento quirúrgico básico consistiría en la división del trayecto fistuloso y el cierre del defecto en el esófago y en el árbol bronquial mediante puntos de sutura.

Bibliografia VIH. Bertalina



    Justo Aznar. La epidemia del sida. Una visión general. PV[en linea]2010[20 de octubre de 2011]; (303): 8-9. Disponible en :http://www.provida.es/valencia/Provida%20Press.htm


      La revista Provida , la cual sigo  hace algún  tiempo, es un recurso a valorar a la hora de informarnos del acontecer nacional e internacional en materia de salud. En este caso he buscado información sobre el virus del VIH y entre los casi 30 números donde se trata este tema he elegido algunos datos que me parecieron interesantes sobre la pandemia  del siglo.
     Después de un cuarto de siglo del descubrimiento del virus de la inmunodeficiencia humana, el mundo está ganando terreno contra el sida, aunque todavía hay millones de muertes y nuevas infecciones cada año, por lo que no es aventurado afirmar que la pandemia continúa, no sólo en los países en desarrollo, sino también en países desarrollados, como puede ser Estados Unidos. Cabe destacar la eficacia  de los tratamientos antirretrovirales, mucha gente infectada por el VIH, como consecuencia de un adecuado tratamiento presentan una muy baja carga viral, lo que les permite llevar una vida casi normal, así como una expectativa de vida igualmente normal. En el momento actual existen más de 25 fármacos antirretrovirales  efectivos. Sin embargo, la pobreza, las discriminaciones personales, las barreras raciales, los sistemas de salud inadecuados y otros problemas sociales, siguen constituyendo importantes problemas para aplicar adecuadamente los programas de prevención y tratamiento.
     Uno de los avances más importantes en la lucha contra la expansión del sida ha sido en los últimos años la prevención de la transmisión vertical madre/hijo, utilizando tratamientos antirretrovirales de las madres embarazadas y el tratamiento de sus hijos recién nacidos. Con esta práctica se ha logrado que en los países occidentales la transmisión vertical madre/hijo de la infección por VIH prácticamente se haya eliminado.
Sin embargo, no ocurre lo mismo en los países en vías de desarrollo, como se constata en un reciente informe de Unicef (Children and AIDS: Second Stocktaknig Report), al que se hace referencia en el British Medical Journal (336; 796-797, 2008).
      Por ello, la campaña para prevenir este tipo de infecciones debe continuar, como así esta ocurriendo en muchos países africanos. Gracias a estas campañas en Botswana se ha reducido la infección de recién nacidos al 7 %, cuando era de un 35 a 40 % antes de que el programa de prevención se implantara. Sin embargo, aun son necesarios mayores esfuerzos pues estos programas solamente cubren al 3 % de las madre en Nigeria, 1 % en Chad, 4 % en Etiopia, 10 % en India y 9 % en China.

      Con casi tres millones de nuevas infecciones por el VIH al año en el África subsahariana, cualquier medida puede ser buena si consigue frenar la epidemia. La circuncisión masculina, que es barata y fácil de realizar, reduce la transmisión del virus a los hombres en un 60%. Por eso, los 14 países del sur de África, la zona más afectada por la epidemia, decidieron en 2008 promover esta práctica dentro de sus estrategias contra el sida. La decisión de promover la circuncisión ha sido tomada en la Comunidad
para el Desarrollo del Sur de África (SADC), que agrupa a 14 países del sur de ese continente, después de recibir los resultados de dos estudios efectuados en Uganda y Kenia según los cuales el riesgo de contraer el VIH se reduce hasta la mitad en hombres circuncidados.

bibliografia sida marisa

VIH/SIDA
Bibliografía:
Long C. Bárbara, Phipps J. Wilma, Cassmeyer L.Virginia. Enfermería medio-quirúrgica. Un enfoque del proceso de enfermería. Vol 1.3ªed. Barcelona: Harcourt; 1999.Pg 389.

La siguiente bibliografía trata del manejo de personas infectadas con VIH y SIDA. Me parece de vital importancia que además de las estrategias educativas, el control de las infecciones constituye una de las áreas de preocupación más importantes para las enfermeras que se encuentran al cuidado de pacientes con VIH, bien sea en el hospital o en el domicilio.
Los procedimientos de control de infecciones basados en el conocimiento de la transmisión de la enfermedad son esenciales para anular los temores emocionales y los mitos que rodean a la infección por VIH. El lavado  de manos sigue siendo el principio de control de infecciones más importante en todas las enfermedades. Es importantísimo lavarse las manos para proteger a los pacientes cuyos sistemas inmunológicos se hallan comprometidos y para asegurar el bienestar de las personas que brindan atención es necesario lavarse las manos antes y después de entrar en contacto con cada paciente y después de haberse quitado los guantes.
Es necesario utilizar guantes siempre que haya contacto con secreciones corporales: durante el cuidado de lesiones, al entrar en contacto con sangre, cuando se asea a los pacientes incontinentes de orina o heces, cuando se cambian las ropas de cama y cuando se prestan cuidados bucales.
Los vendajes usados, las ropas de cama mojadas y el equipo respiratorio deben desecharse en bolsas de plástico gruesas, se necesita disponer en las áreas de atención a los pacientes contenedores resistentes a la punción para desechar las agujas usadas. Es necesario tirar las agujas rápidamente, SIN TAPARLAS NUEVAMENTE, puesto que esta acción constituye la causa más frecuente de las punciones accidentales.
La limpieza, tanto en el hogar como en las instituciones, es importante para proteger a los pacientes inmunocomprometidos.
Los métodos normales de lavado de ropa con blanqueadores y el lavado de los platos con agua caliente y secado con aire son suficientes para proteger al personal de salud y a las familias de la infección con VIH. Sin embargo, nunca deben compartirse los elementos de aseo personal como rasuradoras o cepillos dentales debido a la posible transmisión a través de suero.
Es necesario insistir en que el uso de las mediadas para control de infecciones es esencial para todos los pacientes sin importar si existe una infección por VIH conocida, puesto que ésta es la única manera de asegurar la protección de quienes prestan atención. La familia de los pacientes y todos los miembros del equipo de salud, incluyendo el personal de alimentación y de transporte, deben recibir educación básica acera de la infección por VIH y de las políticas para el control de la infección.
Mª ISABEL PÉREZ MARTINEZ

bibliografia trabajo de campo 4 de marisa

HERNIA DE HIATO
Bibliografía:
Richter JE, Friedenberg FK.Hernia de hiato. In: Feldman M, Friedman LS, Brandt LJ, eds. Sleisenger & Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2010.

La hernia de hiato es una  afección en la cual una porción del estómago sobresale dentro del tórax, a través de un orificio que se encuentra ubicado en el diafragma, la capa muscular que separa el tórax del abdomen y que se utiliza en la respiración. 
Se desconoce la causa de este tipo de hernias, pero puede ser el resultado del debilitamiento del tejido de soporte. En los adultos, hay factores de riesgo conocidos tales como el envejecimiento, la obesidad y el tabaquismo.
Los niños con esta afección por lo general nacen con ella (congénita) y a menudo ocurre con reflujo gastroesofágico en bebés.
Las hernias de hiato son muy comunes, especialmente en personas mayores de 50 años. La afección puede ocasionar reflujo (regurgitación) del ácido gástrico desde el estómago hasta el esófago.
Los síntomas que pueden aparecer son; dolor torácico, acidez gástrica que empeora al agacharse o acostarse y dificultad para deglutir
Una hernia de hiato en sí rara vez presenta síntomas. El dolor y la molestia generalmente se deben al reflujo del ácido gástrico, el aire o la bilis.
Las pruebas y exámenes a realizar son la esofagografía y esofagogastroduodenoscopia (EGD).
En cuanto al tratamiento, el objetivo es aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones.
La reducción de la regurgitación de los contenidos estomacales hacia el esófago (reflujo gastroesofágico) aliviará el dolor. Asimismo, se pueden prescribir medicamentos para neutralizar la acidez estomacal, disminuir la producción de ácido o fortalecer el esfínter esofágico inferior (el músculo que impide que el ácido se represe en el esófago).
Otras medidas utilizadas para reducir los síntomas incluyen; evitar las comidas pesadas o abundantes, no acostarse ni agacharse inmediatamente después de una comida, bajar de peso y no fumar etc. Si no se logra controlar los síntomas con estas medidas, o si se presentan complicaciones, puede ser necesaria una reparación quirúrgica de la hernia.
En cuanto al pronóstico, a mayoría de los síntomas de la hernia de hiato se pueden aliviar con el tratamiento.
Entre las posibles complicaciones que pueden aparecer se encuentran la aspiración pulmonar, el sangrado lento y anemia ferropénica (debido a una hernia grande) y estrangulación (obstrucción) de la hernia.
El control de los factores de riesgo como la obesidad puede ayudar a prevenir la hernia hiatal.

 
Mª ISABEL PÉREZ MARTINEZ

domingo, 13 de noviembre de 2011

BIBLIOGRAFIA QUEMADURAS MARINA


BIBLIOGRAFIA

Lázaro Ochaita P. Reacciones cutáneas frente a agentes físicos. Dermatología, Texto y atlas.2ª Edición. Madrid; 1993 .p. 177-195.

QUEMADURAS TÉRMICAS

            Para la realización de este trabajo me he ayudado del libro Dermatología, texto y atlas, del doctor Pablo Lázaro. En concreto del capítulo titulado “Reacciones cutáneas frente a agentes físicos y me he centrado en el apartado de reacciones cutáneas frente a agresiones térmicas. Las quemaduras térmicas son el resultado de la trasferencia de un calor excesivo a los tejidos corporales, provocando de este modo necrosis por coagulación. Para valorar su magnitud debemos tener en cuenta la profundidad de la quemadura y  la superficie quemada. En cuanto a la determinación de esta última se tiene en cuenta un método conocido como la “regla de los nueves” de Polanski  y Temison, para los adultos. Mientras que en los niños se utiliza el esquema de Lumd  y Browder. Y según su profundidad las quemaduras se van a dividir en tres grado.

            Las quemaduras de primer grado afectan solo a la epidermis, curan completamente en siete o diez días sin dejar cicatriz. Las de segundo grado son mas profundas afectan a toda o parte de la dermis. Pueden ser a su vez superficiales o profundas. Las superficiales tienen ampollas sobre base eritematosa y son muy dolorosas, pueden curar en tres semanas sin dejar cicatriz. Las profundas tienen zonas pálidas, induradas y otras con ampollas; hay zonas indoloras. La reepitelizacion se realizara a partir de los bordes y restos de anejos, va a curar en un mes o mas y deja cicatrices gruesas hiperpigmentadas. Si estas últimas se llegaran a infectar se considerarían de tercer grado.

            El tercer tipo de quemaduras serian las de tercer grado, que destruyen completamente la piel y pueden afectar los planos subyacentes. Tiene áreas necrosadas con escaras, las pequeñas dejan cicatriz retráctil y deformante, las grandes si no se cubren con injertos pueden tardar meses o años en curar, pudiendo ocasionar en fases tardías un carcinomaespinocelular. Las quemaduras también se pueden clasificar según su gravedad pudiendo ser; graves, de mediana gravedad y leves o menores.

            Dentro de las quemaduras graves nos podemos encontrar con casos de segundo grado afectando a más del 30% de la superficie corporal, de tercer grado afectando a más del 10% de la extensión, y con quemaduras complicadas con lesiones, fracturas, etc. En las de mediana gravedad nos podemos encontrar con quemaduras de segundo grado que afecten entre el 15-30%  de las superficie corporal o de tercer grado que afecten a menos del 10% de la superficie corporal. Por último de las quemaduras leves, se pueden considerar caso de quemaduras de primer grado, de segundo grado afectando a menos del 15% de la superficie o de tercer grado afectando a menos del 2% de la superficie.